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Alergia al aceite de oliva: ¿Es posible desarrollar este problema?



Alergia al aceite de oliva: ¿Es posible desarrollar este problema?

  SELMA
  21/07/2020

 

El aceite de oliva virgen extra es una de las grandes maravillas naturales de la gastronomía. Su consumo está asociado a múltiples beneficios para la salud, entre ellos la lucha contra los efectos adversos de las alergias: el extracto de la oliva y los polifenoles ejercen de antihistamínicos, lo que unido a la capacidad antiinflamatoria hace del AOVE un gran aliado contra las alergias. Pero, por muy útil que sea para mejorar los síntomas de alergias en general, ¿es posible desarrollar alergia al aceite de oliva?

Respuesta corta: sí, es posible tener alergia al aceite de oliva. Por mucho que a nivel genérico pueda ayudar a combatir las alergias a muchas personas, es posible que en algunos casos el AOVE sea el problema y no la solución. No es ni mucho menos una de las alergias más frecuentes, pero sí es posible encontrarla, especialmente no como alergia al aceite de oliva en sí, sino asociada de forma estacional al polen del olivo.

La alergia al aceite de oliva, por lo general, no suele ser excesivamente problemática. Las reacciones no son comunes y, cuando suceden, tampoco son graves. Pese a que lo más común puede ser sufrir reacciones al polen del olivo, también a la propia fruta, la oliva, se le puede asociar una alergia específica.

El aceite de oliva, por el proceso de prensado, pierde buena parte de las proteínas que la oliva tiene como fruta. Eso implica que, para las personas alérgicas a la oliva, el consumo de aceite de oliva provoque reacciones mucho menos potentes que las que podrían darse con la ingesta de la propia oliva entera, pero aun así puede hablarse de alergia al aceite de oliva, ya que existen casos documentados de reacciones específicas.

 

Síntomas de la alergia al aceite de oliva

Aunque no sea un problema especialmente recurrente, la alergia al aceite de oliva puede suceder y, como cualquier otra intolerancia alimentaria, provocar determinadas reacciones. Algunas de las más comunes a nivel respiratorio pueden asociarse igualmente a otras alergias, como estornudos, congestión, hinchazón de la garganta, tos o goteo nasal.

También es posible encontrar reacciones cutáneas, habituales en muchas alergias y que en este caso también se presentan: hinchazones, hormigueos, erupciones, rojeces o eccemas. Diferentes manifestaciones de un mismo problema, que puede afectar de maneras diversas a personas diferentes y, como en otras intolerancias, también con distintos niveles de intensidad.

Pero, sobre todo, el aceite de oliva, antes que un alérgeno por el que preocuparse, es un valor añadido en cualquier plan de alimentación rico y equilibrado: una fuente de propiedades, vitaminas, minerales y grasas saludables que tiene mucho más que aportarnos que por lo que preocuparnos.

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